<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8237345401673127713</id><updated>2012-02-16T20:20:37.574+01:00</updated><category term='Bilbao'/><category term='Pamplona'/><category term='Berlín'/><title type='text'>Historia de Ciudades</title><subtitle type='html'>Cuaderno de bitácora en el que se describirán, criticarán, alabarán y comentarán una serie de ciudades, no necesariamente de manera objetiva, pero siempre sin ánimo de ofensa.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Oskar Matzerath</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16762899483872903505</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_foNM-oGZLM4/SbT1b4VqyxI/AAAAAAAAAAM/C4j82yaf-kM/S220/Imagen014.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8237345401673127713.post-3602221820766689531</id><published>2009-04-14T19:45:00.003+02:00</published><updated>2009-04-14T20:44:47.455+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bilbao'/><title type='text'>Fallen in love with Bilbo</title><content type='html'>Lo confieso: me he enamorado. Me enamorado de la ciudad más impactante de mi 2009 y, con permiso de Córdoba, mi 2008: Bilbao, Bilbo para euskaldunes y Hobbits.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas he pasado en ella 36 horas, pero doy fe de que le he dado muchas vueltas y de que he hecho bastantes cosas. Fue un fin de semana atípico, así que antes de pasar a consideraciones generales, para lo que seguramente me espere a una segunda visita, voy a narrar lo más destacable de mi corta visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 de abril de 2009, 15:00 horas. Me bajo del autobús tras dos horas de trayecto que me han dejado algo mareado, entre las montañas que se atraviesan de Pamplona a Bilbao, una leve resaca del viernes, y la trepidante segunda entrega de la trilogía Millenium del difunto Stieg Larsson. Mi primer pensamiento es: "joder, llueve". Pronto me fijo mejor y mi decepción se torna alegría, ya que cae una lluvia fina, casi imperceptible, pero que moja al fin y al cabo... ¡un txirimiri! ¡Qué mejor forma de ser recibido en el País Vasco!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animado, pregunto a una rastafari en qué dirección queda el centro. No, no, nada de líneas de metro o autobús, voy andando. Sigo su indicación (luego descubrí que, de haberle hecho caso mucho rato, me habría ido a Donosti por la autovía) y lo primero que veo es a dos payasos con Mambrú se fue a la guerra a todo trapo, bailando y tocando una bocina para una niña de unos cuatro años. Inmediatamente tuve la sensación de que tras el extraño trío se escondía una historia, no pedían dinero ni nada, sólo existían ellos tres en el mundo. Seguí mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver la autovía dirección Donosti cambié de rumbo y tomé la calle Autonomía (qué propio). En esa amplia avenida tuve la primera impresión de Bilbao: edificios grandes, hechos con bastante gusto, pintados de colores, con grandes balcones acristalados y amplios portales. Me llamó la atención que muchos de los portales eran cristaleras, con lo que se veía perfectamente a los vecinos mirar el buzón o esperar al ascensor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco duró sin embargo mi paseo, porque eran las tres y media y aún no había comido nada de nada (noches alegres...), así que entré al primer bar que vi, y allí me llevé la segunda sorpresa. El camarero que me hizo un sandwich vegetal y me sirvió una cocacola era asiático, quizá chino, no lo sé, y era el típico camarero oriental que se mueve como un karateka o un ninja dentro de la cocina o la barra; pasaba la bayeta como si hiciera katas, y ordenaba los vasos como si hiciera tai chi. Es difícil describir con palabras la concentración que imprimía a sus actos, y el aire kung fu que le rodeaba. Comí, pagué, hablé un poco con él y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del bar encantado de la vida, tres cuartos de hora y ya había visto varias cosas curiosas. Por el camino al centro fui constatando que Bilbao, pese a lo que mucha gente me había dicho, no es una ciudad feísima y muy contaminada. Más bien al contrario. Es bastante más bonita que Pamplona, por ejemplo, en cuanto a arquitectura y vida de barrios (llegué a pasear por tres). ¿Contaminada? Es más difícil decirlo, a mí no me lo pareció, aunque es cierto que donde pasa la autovía no se está para nada a gusto, pero no por la contaminación; resulta que Bilbao está atrapada entre montes, algo parecido a Lisboa o Roma, pero mucho más constreñida por la orografía agreste del lugar; el caso es que los accesos a la ciudad vienen de lo alto, de los montes, y por algunos de ellos la autovía baja entre los bloques de pisos, de modo que desde el autobús puedes ver cómo Patxi se lava los dientes, o cómo Manolita se toma una cerveza en la terraza. Para los que vivan ahí, Bilbao debe ser obviamente un asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, seguí mi paseo hasta llegar a un puente que pasa sobre las vías del tren, y aquí entra la segunda novedad de mi fin de semana. Hace poco conocí una página web, www.couchsurfing.com, en la que ofreces a viajeros un lugar donde dormir, y en la que puedes buscar un lugar donde dormir en casas de otra gente cuando eres tú el que viaja. Bien, yo había quedado con un chico de esa página para dormir esa noche en su casa. No me entretendré en detalles de cómo funciona, el caso es que tuve un cuarto con sofá cama para mí sólo, me dieron toalla, conversación y paseos el domingo... terminé encantado con la experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues llamé para avisar de que había llegado, casualmente el piso estaba muy cerca, así que en un minuto estaba allí; entré, y el olor a madera vieja casi me tira de espaldas. Las escaleras desvencijadas debían ser centenarias, así como la típica barandilla. Una vez en el piso, el ambiente era muy diferente, ya que lo están renovando y de viejo le queda poco, unas vigas de madera y poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una breve charla, uno de mis anfitriones se ofreció a llevarme a un museo arqueológico que se inauguraba ese día. Se trata de la historia de los vascos en Vizcaya a partir de yacimientos arqueológicos, es pequeño y muy ameno. El museo está en la plaza Unamuno, en pleno casco viejo. Cruzamos la ría, y este chico me iba explicando cosas de la historia de la ciudad. El casco viejo de Bilbao es parecido a los que conozco en toda euskal herria, los de las capitales, quiero decir, particularmente similar al de Pamplona, aunque con menos fachadas de nueva construcción. El ambiente también me resultó parecido, con gente en la calle comiendo pintxos y bebiendo txikitos (chatos de vino en vaso bajo, vaso de txikito). El paseo acabó en la puerta del museo, el chico se fue y yo entré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la salida me esperaba lo que menos me podía imaginar: la plaza se había convertido en una congregación de góticos adolescentes. Lacias melenas teñidas de negro, azul, verde o rojo, ropa negra y roja, calaveras, cadenas o imperdibles por doquier. En un principio pensé que podía deberse al concierto de AC/DC, que era esa misma noche, pero no, luego me informé y es que en Bilbao hay una comunidad grande de esa tribu urbana. Me di un paseo y luego regresé, había quedado a las seis y media con una chica por medio de la página de los sofás. Vino y tomamos un café en un bar bastante majo junto a la ría, el Marzana, donde nos pusieron dos discos seguidos de Radiohead. Para ese momento, yo ya me había convertido en un Bilbaísta bastante acérrimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta chica me llevó por la parte de Bilbao que va desde el casco antiguo hasta Deusto, cruzamos grandes avenidas y plazas, alguna callejuela, pasamos por palacios de la diputación, bocas de metro, oímos a los hinchas gritar en San Mamés... había gente en todas partes, terrazas, bares, tiendas abiertas... ¡era una ciudad en toda regla, y la estábamos atravesando a pie! También nos cruzamos con la procesión del domingo de ramos, me llamó la atención que los mismos nazarenos tocaban las cornetas y tambores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegados al Teatro Euskaldunak, una antigua fábrica remodelada que merece la pena visitar aunque sólo sea por fuera (como yo), la chica se fue a casa. Yo pasé un par de horas más por allí, me comí un bocadillo sentado en un parque infantil y volví a la otra punta de la ciudad bordeando la ría, pasando por la famosa universidad de Deusto, el Guggenheim y su puente, la iglesia de San Nicolás y el Teatro Arriaga, donde está la oficina de turismo, en la que me pasé de listo al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso es otra historia. Eran las dos y media de la mañana y estaba reventado, así que decliné una copilla postrera, limitándome a dar un paseo por la zona de marcha (cómo no, el casco viejo) para ver el ambiente, y me fui a mi casa temporal, descubriendo que la calle en la que está es la calle de las putas, que me iban llamando al pasar. Cuando me pasa eso nunca sé cómo comportarme, suelo sonreír, dar las buenas noches y seguir mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí al piso, donde estaba uno de mis anfitriones viendo cosas en su facebook, le puse un par de vídeos de Antony and the Johnsons en youtube, me duché, me comí una manzana, me bebí un litro de agua y me retiré a leer a Stieg Larsson. Adelanto que al día siguiente parecía que hubiera estado vendimiando veinte horas seguidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8237345401673127713-3602221820766689531?l=historiadeciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/feeds/3602221820766689531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/04/fallen-in-love-with-bilbo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/3602221820766689531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/3602221820766689531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/04/fallen-in-love-with-bilbo.html' title='Fallen in love with Bilbo'/><author><name>Oskar Matzerath</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16762899483872903505</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_foNM-oGZLM4/SbT1b4VqyxI/AAAAAAAAAAM/C4j82yaf-kM/S220/Imagen014.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8237345401673127713.post-3547421021039983263</id><published>2009-03-29T15:58:00.002+02:00</published><updated>2009-03-29T16:23:53.465+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pamplona'/><title type='text'>La capital del Reyno (2)</title><content type='html'>Ayer escribí el primer artículo en referencia a Pamplona, cuya idiosincrasia suele resumirse en que es una ciudad muy cómoda para vivir, lo que algunos disidentes, en ésta y en cualquier otra población de la que se diga tal cosa, entendemos como que es, o puede llegar a ser, altamente aburrida. Sin embargo, no sería justo dejar ahí la primera descripción, ya que Pamplona es un sitio en el que la gente también sabe divertirse o entretenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor ejemplo, lo que sin duda es el fuerte de la ciudad, son los pintxos, o como los llamamos más a menudo en España, las tapas. Son a Pamplona lo que los bares a Madrid o los chiringuitos a Cádiz, cada local tiene los suyos, los pamploneses los adoran y buena parte de la vida ciudadana gira en torno a ellos, baste como ejemplo la Semana del Pintxo que hoy toca a su fin, y en la que reparten premios importantes y se llenan bares sin tregua, la Semana de la Verdura, que es lo mismo pero sin pintxos cárnicos, la Semana del Pintxo creativo (no recuerdo si se llamaba así exactamente)... prácticamente cada día a eso de las siete, ocho de la tarde, una buena cantidad de gente ocupa los bares de la parte vieja para tomar un vino (Príncipe de Viana es el más consumido, tinto crianza más bien suave) y su pintxo correspondiente, y si hablamos de viernes o sábado, la gente ocupa preferentemente la calle, como en los mejores tiempos del botellón, pero con el beneplácito de vecinos y autoridades, y una gama de edades más amplia. Cuando uno cruza las calles Estafeta o San Nicolás, o la plaza de Nabarreria, se siente en otra ciudad, mucho más vital y alegre, y tiene incluso la sensación de que podría arrimarse a cualquier grupo de los allí reunidos y tomar algo con ellos (sensación errónea, por otra parte).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pamplona es también la ciudad de los cafés. He contado hasta cinco cadenas locales de cafeterías, con algunos o muchos locales diseminados por la ciudad, en las que se ofrece degustación de café, té, y una variedad de bollería de lo más variada, más que en cualquier otra ciudad del país que yo conozca: garrotes de crema o chocolate (más conocidos fuera de aquí como napolitanas), ensaimadas, caracoles (parecidos, pero con fruta confitada), coronas, bollos suizos, fritos (como pepitos de azúcar pero más pequeños y concentrados), pastas, trufas, rocas, bombones, triángulos de yema de huevo... es éste un sub-mundo pamplonés muy concurrido, en el que la vida social de Pamplona más seria, es decir, la que se teje sin beber alcohol y sin comer txistorra, tiene lugar. En las cafeterías se ven las caras la burguesía y la pseudo-nobleza navarra, los médicos, los abogados, los ricos herederos (que los hay) y los políticos, y todos se comen su pastita y se beben su café (caliente pero que no queme). Es lo más parecido que yo he visto a los casinos de las novelas realistas, donde los poderosos van a ver y a que les vean, y donde se mezclan con los aspirantes a poderosos, los nuevos ricos y, en este estado de bienestar, los nada poderosos que, sin embargo, hoy día, pueden ir a los cafés sin dar explicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego está el mundo que más me ha llamado la atención: el mundo de las bajeras. Esta palabra, para mí, designaba la sábana que se coloca envolviendo el colchón, pero ya vi en Valencia que también se usa para nombrar la planta baja de un bloque de pisos, donde suele haber una oficina, un bar, etc. En Pamplona también es así, pero muchas bajeras se alquilan como punto de encuentro de grupos de amigos, de cuadrillas, como las llaman aquí. La cuadrilla busca una bajera, la alquilan, como son muchos tocan a pocos euros al mes, y la amueblan con sofás, quizás una nevera, televisión, play station, aparato de música... quedan allí, beben, fuman porros o lo que hagan, organizan fiestas, y, cuando cierran los bares, vuelven allí a terminar la parranda. Suelen ser dominio masculino, por un lado porque las cuadrillas aquí, como en tantos sitios, son de chicos o de chicas, nunca mixtas hasta que llega la edad de tener pareja formal (en Pamplona más o menos con 22-23 años ya tienes pareja estable y te abres una cuenta vivienda), y por otro porque los chicos parecen tenerlas en más estima, las chicas suelen ir más a bares, de cena o a tomar café. He comprobado que el 99% de los pamploneses jóvenes (18-28) que he conocido tienen o han tenido bajera, y la llaman así, La Bajera, así que es una institución reconocida y aceptada. Aún no sé si se ha llegado al punto en el que, si no tienes bajera, no eres nadie. Seguiré investigando (y buscando bajera).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8237345401673127713-3547421021039983263?l=historiadeciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/feeds/3547421021039983263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-capital-del-reyno-2.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/3547421021039983263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/3547421021039983263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-capital-del-reyno-2.html' title='La capital del Reyno (2)'/><author><name>Oskar Matzerath</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16762899483872903505</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_foNM-oGZLM4/SbT1b4VqyxI/AAAAAAAAAAM/C4j82yaf-kM/S220/Imagen014.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8237345401673127713.post-4063762864065498041</id><published>2009-03-28T11:53:00.002+01:00</published><updated>2009-03-28T12:15:52.875+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pamplona'/><title type='text'>La capital del Reyno</title><content type='html'>Me parecía justo que la segunda entrada de este espacio estuviera dedicada a la ciudad en la que actualmente resido, Pamplona. He tardado mucho en escribirla por dos razones: una, porque los comienzos de un blog son como un parto difícil, y llevan mucho tiempo, y dos, porque quería esperar a un día en el que la ciudad se me mostrara en toda su esencia, o al menos en una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es ese día. Ayer salí, y metí el despertador en un cajón para darme el gustazo del sábado: dormir. Cuando me he despertado no sabía qué hora era, he subido la persiana, y en la calle (mi casa da a la avenida Pío XII, una de las más concurridas) no había nadie. NADIE. Pensé, vaya, al final me he despertado a las siete como todos los días. Miro el reloj, y no puedo creerlo: las once y cuarto. Y la calle vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Pamplona suele decirse que es una ciudad muy cómoda para vivir; háganme caso, si piensan mudarse a alguna ciudad y oyen ese comentario sobre ella, cambien de planes, porque no sólo significa que los autobuses funcionan bien, que hay parques, zonas peatonales y demás, sino que es el hogar del aburrimiento. ¿Cómo puede ser que un sábado a las once, una ciudad de 200.000 habitantes esté vacía de gente y coches? ¿Estaban todos durmiendo, como yo mismo? ¿Se habían ido todos a la Korrika? ¿Dónde está la fiesta y por qué nadie me ha invitado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta está en el increíble estado de bienestar de la ciudad, en la que casi todo el mundo tiene trabajo, casa y coche, donde el Gobierno Foral paga una excedencia de tres años a los que tienen un hijo, donde molestar al vecino es casi tan tabú como hacerlo en Alemania. Naturalmente que todo eso es positivo, pero hace que la vida sea bastante aséptica, bastante sosa. No digo que esté mal tener tantas facilidades, digo que el tiempo que éstas te proporcionan, al final se emplea en irse al centro comercial o en ver la tele, y la ciudad se aburre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, hay muchas cosas más que decir de Pamplona/Iruña, como sus estupendos pintxos, la odisea de la vida social, el gustazo de poder irte al parque en diez minutos o al monte en media hora... pero eso será en futuras entradas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8237345401673127713-4063762864065498041?l=historiadeciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/feeds/4063762864065498041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-capital-del-reyno.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/4063762864065498041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/4063762864065498041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-capital-del-reyno.html' title='La capital del Reyno'/><author><name>Oskar Matzerath</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16762899483872903505</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_foNM-oGZLM4/SbT1b4VqyxI/AAAAAAAAAAM/C4j82yaf-kM/S220/Imagen014.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8237345401673127713.post-1986554088522299367</id><published>2009-03-09T11:56:00.003+01:00</published><updated>2009-03-09T15:23:28.792+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Berlín'/><title type='text'>La Atenas del Norte</title><content type='html'>Inmensa, manejable, faraónica, sorprendente, vibrante, tranquila, inspiradora, divertida, agobiante, verde, joven, improvisada, rural, recelosa, intrincada, moderna, invitadora, opresiva, oscura, luminosa, artística, discreta, inolvidable... la primera entrada de este blog está dedicada a Berlín, la ciudad más impresionante en la que he vivido, la única a la que realmente me gustaría volver como habitante, y la única a la que seguramente vuelva. La única también en la que se puede vivir en medio de Historia Viva, no catedrales, callejuelas y otros elementos ya lejanos en el tiempo y difícilmente comprensibles, sino historia que han vivido nuestros abuelos: el muro, las bombas, los bloques de pisos soviéticos, los jardines convertidos en huertos de patatas, el muro alemán, los cabarés, Bertold Brecht, las placas de judíos muertos o arrebatados en sus casas, el este y el oeste del que salió nuestro mundo actual...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con más puentes que Venecia y una isla plagada de museos, con un bosque en el centro de la ciudad y más galerías de arte que París, Berlín es sin duda la capital cultural de nuestros días, aunque empiece a resentirse de su propia fama y de la acción del hombre, me explico: las inmobiliarias y la ley están cerrando colectivos ilegales o alegales con la intención de regular su actividad, lo cual acabará inevitablemente con su frescura; la renovación de la parte este acabará pronto con cualquier vestigio soviético en su forma original, así como con la característica distribución de los barrios rusos tras la guerra y la reestructuración de la ciudad destruida; cada vez que un barrio berlinés se llena de estudiantes, inmigrantes y artistas (algo que ocurre a menudo), el siguiente colectivo en mudarse es el la "gente guapa", personas que no aportan nada creativo a la zona, pero que sí contribuyen a desvirtuarla, y pongo dos ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kreuzberg: el barrio turco, situado en el Berlín oeste, se convirtión durante los años noventa en la referencia artística de la ciudad, aprovechando la combinación de inmigrantes orientales y artistas, así como estudiantes universitarios atraídos por los bajos alquileres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prenzlauer Berg (o P'berg): los artistas se mudaron a este barrio del Berlín este cuando la "gente guapa" irrumpió en Kreuzberg. P'berg es más bonito en cuanto a calles cuidadas y arbolado, y tiene más bares y más galerías potentes, pero su espontaneidad duró poco, unos tres años, hasta que en los primeros 2000 la "gente guapa" decidió mudarse allí, robando la identidad a la zona de tal forma que la avenida Kastanienalle es también conocida como "Castingalle", por la cantida de personas que van allí a "ver y dejarse ver". Parece que ahora el barrio de Friedrichshein pega fuerte, veremos lo que dura sin convertirse en una pasarela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como sea, estos hechos ponen de manifiesto la vida bullente de la ciudad, así como su capacidad de reinventarse, de no ser igual a sí misma, algo que pueden envidiar otras capitales como Madrid o Barcelona, demasiado ensimismadas en su lado castizo una, cosmopolita la otra, sin dejar por ello de ser estupendas ciudades. Berlín es otra historia, un lugar en el que parece más fácil dejar huella, porque el mismo lugar te lo ofrece, te lo pide. Un lugar en el que merece la pena perderse y dejar pasar el tiempo, conocer gente, ir a los cafés y a los parques. La Atenas del Norte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8237345401673127713-1986554088522299367?l=historiadeciudades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/feeds/1986554088522299367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-atenas-del-norte.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/1986554088522299367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8237345401673127713/posts/default/1986554088522299367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://historiadeciudades.blogspot.com/2009/03/la-atenas-del-norte.html' title='La Atenas del Norte'/><author><name>Oskar Matzerath</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16762899483872903505</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_foNM-oGZLM4/SbT1b4VqyxI/AAAAAAAAAAM/C4j82yaf-kM/S220/Imagen014.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
